1. La novela en los años cuarenta
1.1. La novela tremendista (La familia de Pascual Duarte)
1.1.1. Inhumanidad y violencia de la España rural
1.1.2. Influencias de la novela picaresca, del naturalismo y del esperpento de Inclán
1.2. La novela existencial (Nada)
1.2.1. Reflejo de la vaciedad
1.2.2. Reflejo de la falta de expectativas de la España de la primera postguerra
2. La novela social. Los años cincuenta
2.1. Testimonio crítico de la sociedad española de la época
2.2. Destaca La colmena de Cela
2.2.1. Protagonista colectivo
2.2.2. Fragmentarismo
2.2.3. Técnica del contrapunto
2.3. También destaca El Jarama de Rafael
2.3.1. Diálogos extensos
2.3.2. Narrador objetivo
2.3.3. Descripciones muy elaboradas
3. La novela experimental. Los años sesenta
3.1. Características
3.1.1. Monologo interior
3.1.2. Desorden cronológico
3.1.3. Punto de vista multiple
3.1.4. Alternancia de persona narrativa
3.1.5. Renovación estilística
3.2. Obras y autores
3.2.1. Tiempo de silencio de Luis Martín Santos
3.2.2. Cinco horas con Mario de Delibes
3.2.3. Señas de identidad de Gaytisolo
3.2.4. Volverás a Región de Benet
domingo, 10 de mayo de 2009
La novela desde 1936. Resumen
Las dos novelas más importantes de los años cuarenta son La familia de Pascual Duarte (1942) de Camilo José Cela, y Nada (1945), de Carmen Laforet. En la primera, es la obra más representativa de la novela tremendista, que plasma con crudeza la inhumanidad y violencia extrema de la España rural y de la condición humana, donde Cela combina elementos de la novela picaresca, el naturalismo y el esperpento de Valle-Inclán. Por otra parte, Nada se incluye en la novela existencial, y se refleja en ella la vaciedad y la falta de expectativas vitales en la España miserable y gris de la primera posguerra.
En España predomina la novela social durante los años cincuenta, donde los títulos de esta tendencia pretenden ofrecer un testimonio crítico de la sociedad española de la época. Las dos obras más importantes son La colmena (1951) de Camilo José Cela, donde se presenta la vida cotidiana en Madrid durante tres días de diciembre de 1943, y El Jarama (1956) de Rafael Sánchez Ferlosio, en la que se cuenta la excursión a dicho río de unos jóvenes madrileños durante un domingo de verano donde tras una jornada anodina, una chica muere. En la obra de Cela, se reflejan las rutinas cotidianas de multitud de personajes que luchan por sobrevivir en un entorno de soledad y frustración, la obra consta de doscientos quince fragmentos separados por espacios en blanco, a lo largo de los cuales un narrador en tercera persona desarrolla un tejido de líneas argumentales simultaneas. Por otro lado, en la obra de Rafael, se refleja fielmente el habla real de la época y se manifiesta el tedio y la falta de inquietudes de los protagonistas, también las conversaciones se ven en ocasiones interrumpidas por descripciones muy elaboradas en boca del narrador.
La publicación de Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín Santos, es el punto de partida de la llamada novela experimental donde encontramos títulos como Cinco horas con Mario de Miguel Delibes, Señas de identidad de Juan Goytisolo, etc., donde todas plantean los mismos temas y argumentos que las de la década anterior, pero utilizando unas técnicas narrativas novedosas como el monologo interior (reproducción de los pensamientos de los personajes de forma desorganizada y caótica), el desorden cronológico, el punto de vista múltiple y la alternancia de personas narrativas y la renovación estilística, incorporadas por la influencia de autores extranjeros como James Joyce o William Faulkner.
En España predomina la novela social durante los años cincuenta, donde los títulos de esta tendencia pretenden ofrecer un testimonio crítico de la sociedad española de la época. Las dos obras más importantes son La colmena (1951) de Camilo José Cela, donde se presenta la vida cotidiana en Madrid durante tres días de diciembre de 1943, y El Jarama (1956) de Rafael Sánchez Ferlosio, en la que se cuenta la excursión a dicho río de unos jóvenes madrileños durante un domingo de verano donde tras una jornada anodina, una chica muere. En la obra de Cela, se reflejan las rutinas cotidianas de multitud de personajes que luchan por sobrevivir en un entorno de soledad y frustración, la obra consta de doscientos quince fragmentos separados por espacios en blanco, a lo largo de los cuales un narrador en tercera persona desarrolla un tejido de líneas argumentales simultaneas. Por otro lado, en la obra de Rafael, se refleja fielmente el habla real de la época y se manifiesta el tedio y la falta de inquietudes de los protagonistas, también las conversaciones se ven en ocasiones interrumpidas por descripciones muy elaboradas en boca del narrador.
La publicación de Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín Santos, es el punto de partida de la llamada novela experimental donde encontramos títulos como Cinco horas con Mario de Miguel Delibes, Señas de identidad de Juan Goytisolo, etc., donde todas plantean los mismos temas y argumentos que las de la década anterior, pero utilizando unas técnicas narrativas novedosas como el monologo interior (reproducción de los pensamientos de los personajes de forma desorganizada y caótica), el desorden cronológico, el punto de vista múltiple y la alternancia de personas narrativas y la renovación estilística, incorporadas por la influencia de autores extranjeros como James Joyce o William Faulkner.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)